IBAGUÉ UN CAOS EN ASUNTO VIAL
Pese a los trabajos de repavimentación de las vías públicas de nuestra querida ciudad musical, por parte de la Alcaldesa, Johana Ximena Aranda, el problema de los accidentes de motociclistas y vehículos particulares contra los de servicio público no cesa. Por no respetar los semáforos y con la ausencia de los guardas de tránsito, las y los conductores hacen lo que creen está bien en materia de flujo vehicular, especialmente a las horas pico. No hay entre las cinco treinta de la mañana, las doce del medio día, y las seis de la tarde, un carreteable libre de trancones, accidentes locomotores y riñas callejeras.
Cuando un niño , joven o adolescente, es atropellado por una moto, un taxi, cualquier vehículo, una bicicleta, una mototaxi, una patineta eléctrica o un camión; surge de lontananza el aullido demoledor de las ambulancias que compiten por recoger primero al traumado. Si se conoce al accidentado es más fácil el contacto clínica u hospital y acudiente, lo cual ayuda al descongestionamiento de sectores más utilizados por los pilotos, que todos los días, deben lidiar con los otros conductores que, desconocen las normas de movilidad. Foto Gettyimages.
Son tantos asuntos derivados de la falta de cultura ciudadana, que un simple visitante de nuestra tierra, queda aterrado de observar los malos conductores de diferentes vehículos que atraviesan a otros automotores, que de inmediato viene la protesta, los empujones, el maltrato de palabra y de obra, ocasionando riñas de alto calibre, hasta la llegada de los agentes del orden que hacen lo posible por acabar con la violencia citadina.
Los conductores de cualquier máquina a gas o a gasolina, se ven involucrados en momentos de pre accidentalidad, en donde los motociclistas son los más desordenados , libertinos y arriesgados, que hacen peripecias en la calle a toda velocidad, sin importar cómo viene el otro y si el semáforo está en rojo, lo pasan como si estuviera en luz verde. Si por casualidad se estrellan con otro auto, viene el momento crucial para el que atropelló al de la moto, revisar qué le pasó, los papeles del SOAT, los papeles del carro, en fín un inconveniente no previsto que causa molestia y desazón en el buen conductor, víctima de los irresponsables que no respetan la semaforización y al compañero de vía.
Para terminar, sólo basta decir que estamos huérfanos de autoridad vial. Que si no hay más accidentes de tránsito en Ibagué es por la bondad de nuestro Padre Celestial. Sin guardas de tránsito. con la incultura ciudadana. Los malos comportamientos de muchos conductores, el irrespeto a las normas del parque automotor y la locura de jóvenes sin control, nos puede llevar al caos capitalino. SEamos más conscientes, más precavidos, más respetuosos de las normas, seamos solidarios, tratémonos como hermanos cristianos y evitemos tanta muerte de inocentes y arriesgados.
LES CUENTO:
Una señora muy orgullosa, altanera y vanidosa mira con desdén a todo individuo que va mal vestido, que habla a destajo, y fuera de ello paga arriendo. Un día bastante lluvioso, la dama vio cómo un hombre se caía en un charco lleno de agua barro. Se hizo la loca y ni siquiera le ayudó a pararse. Un minuto más tarde la señora por burlarse del señor caído, pisó mal las escalinatas de ingreso a su casa y se dobló un tobillo. Su llanto se escuchó y pidió ayuda. El único que la auxilio fue el señor que había tropezado cerca a su casa.
Encuentre la palabra escondida. tbruolceu.
